Cantaluna: en medio de la armonía
En el Alto de Palmas, Cantaluna nace de una arquitectura que no busca imponerse al terreno, sino acompañarlo. Una casa que sigue la topografía, se integra al paisaje y encuentra en la calma su punto de partida.
Un muro de arcos en ladrillo recorre la casa, enmarca las visuales y marca el ritmo de su arquitectura. En el nivel superior, el espacio social se abre al paisaje bajo una cubierta inclinada de cerchas de madera expuesta, con el bosque como telón de fondo. Los grandes ventanales permiten que la luz natural y la ventilación recorran los espacios, mientras las terrazas prolongan la vida hacia la vegetación.
En el interior, la arquitectura y el mobiliario comparten un mismo lenguaje. La madera, el concreto expuesto, el ladrillo y la piedra conservan sus texturas y tonos naturales, creando una atmósfera cálida y serena. Sobre esta base, las piezas de mobiliario y los objetos decorativos aportan contrastes, formas y materiales que le dan personalidad a cada espacio.
La sala y el comedor conviven en un gran espacio abierto, donde cada elemento encuentra su lugar. En el comedor, el color toma protagonismo: sillas en cuero color vino rodean una mesa de líneas suaves, mientras una lámpara cromada de inspiración industrial aporta contraste. Al fondo, un mueble empotrado en madera clara se integra a la arquitectura y piezas decorativas, como un jarrón amarillo de trazos blancos y negros y un carro bar, le dan carácter al ambiente. Un espacio pensado para recibir, compartir y prolongar los momentos alrededor de la mesa.
En la sala, los sofás en tonos crudos aportan una base serena que permite jugar con materiales, texturas y formas. Mesas de centro en tono chocolate, una banca en bouclé oscuro y jarrones de vidrio ámbar se combinan con sillas de cuero trenzado en verde y una mesa auxiliar en mármol. Los libros de gran formato, las piezas en cerámica y los candelabros complementan la composición con intención, creando un equilibrio entre lo natural y lo contemporáneo, sin recargar el espacio.
La conexión con el exterior se mantiene a lo largo de toda la casa. La sala se prolonga hacia una terraza donde las sillas de cuerda con estructura metálica, las materas de acabado envejecido y la vegetación se integran al paisaje. Un lugar para detenerse, contemplar la montaña y ver caer la noche.
En la habitación principal, la serenidad vuelve a ser protagonista. La cama Yakarta de Vilá, con su espaldar curvo en tono claro, aporta suavidad y una sensación acogedora. Las mesas de noche en madera de esquinas redondeadas y las lámparas de vidrio suspendidas completan un ambiente donde cada detalle invita al descanso.
Con 415 m² distribuidos en dos niveles, Cantaluna reúne tres habitaciones, un jardín interior, un gran salón y una cocina abierta que se extiende hacia la terraza. Una casa donde la arquitectura, el interiorismo y el mobiliario se complementan para crear espacios que se sienten tan naturales como el entorno que los rodea.
Cantaluna es un encuentro entre materiales, formas y paisaje. Un proyecto donde cada elemento tiene una intención y donde la verdadera protagonista es la armonía de vivir y habitar los espacios.
- Proyecto: Futura Project (Ed_01)
- Gerencia / Ventas: Urii
- Arquitectura: Juan Forero + Revive
- Interiorismo: Revive + Vilá decoración
- Construcción: Compose
- Fotografía: Mateo Soto
