Evocadoras, suaves, sexys y menos agresivas que las rectas: así son las curvas que vuelven a cobrar protagonismo gracias al "renacimiento" del estilo mid century y al auge del diseño orgánico.

Historia Milenaria

Y es que el uso de esta forma geométrica orgánica no es nuevo. Ya en las construcciones antiguas estaba presente. ¿Se imaginan el coliseo de roma cuadrado? ¿O la pedrera de antoni gaudí sin su ondulada fachada?

Incluso el feng shui considera que las curvas aportan movimiento, fluidez y suavidad. De todos modos, según esta filosofía china, aunque es fácil dejarse seducir por las curvas, no hay que abusar demasiado de ellas.

Seguimos profundizando en tendencias y corrientes estéticas dentro del interiorismo, que van mucho más allá de lo que acostumbramos a ver en nuestro entorno cotidiano pero que van asentándose poco a poco en las esferas del diseño de alto nivel, en showrooms de la industria y por supuesto, en las viviendas más modernas.

Así, con este titular, algunas publicaciones de diseño se han aventurado en dictaminar la que será la próxima gran tendencia dentro de la industria del interiorismo, que nuevamente recupera el lado más sofisticado de la corriente retro, situándose en la década de los 70 e impregnando muebles tan importantes en una casa como los sofás, las butacas o las sillas.

Las líneas sinuosas se apoderan de estas piezas dando forma a elegantes asientos de diseño con los respaldos curvilíneos y unos brazos que literalmente nos envuelven en el confort de nuestro hogar. Las texturas vuelven a abrazar la calidez, una vez más, de la mano del lujo del terciopelo, aunque también sucumben a otras opciones más sufridas como el cuero, los tapizados en algodón o la chenilla. En otras ocasiones, permanecen desnudos en su no menos atractiva estructura de madera original.

A menudo son los protagonistas de interiores donde prima el eclecticismo y a pesar de sus guiños a la estética de hace más de cuarenta años, los tejidos contemporáneos que los cubren junto con otros muebles de líneas rectas y afiladas con acentos metálicos consiguen evitar que las estancias se vean anticuadas.

¿Por qué ahora?

Dejamos atrás el minimalismo y sus formas rectas y huimos de la agresividad de las aristas. pero el auge de las curvas, como todas las tendencias, no ha sido de la noche a la mañana. poco a poco, se van colando en nuestras casas de la misma manera que nuestro concepto de bienestar y hogar también evoluciona. El ritmo frenético y el estrés e incluso la vida social hace que cuando llegamos a casa queramos tranquilidad, protección y "autenticidad". Las curvas transmiten tranquilidad y parece que nos acogen entre sus volúmenes.

Colocar muebles con curvas, en este caso una mesa de centro, permiten ganar espacio, sin perder cm en los rincones muertos.

La hora de los muebles

No sólo las mesas o las sillas, los muebles, ganan en formas y se permiten una silueta mucho más sinuosa y menos agresiva que los muebles de líneas rectas.

La forma de los detalles

Los accesorios decorativos también se visten de formas suaves y agradables.